Fiestas Patrias y tratamientos médicos


Opinión - Las Fiestas Patrias representan una de las celebraciones más esperadas por los chilenos. Son días para compartir en familia, viajar, descansar y disfrutar de nuestras tradiciones. Sin embargo, en medio de los cambios de rutina que suelen acompañar estas fechas, existe un aspecto de la salud que muchas veces queda relegado: la continuidad de los tratamientos médicos.
Cada año, numerosas personas olvidan tomar sus medicamentos o deciden suspenderlos temporalmente porque se sienten bien, porque están fuera de casa o porque planean participar en celebraciones donde habrá consumo de alcohol. Aunque esta decisión puede parecer inofensiva, en pacientes con enfermedades crónicas como hipertensión arterial, diabetes, dislipidemias, patologías tiroideas o enfermedades cardiovasculares, las consecuencias pueden ser significativas.
La adherencia a los tratamientos no debe entenderse como una recomendación opcional, sino como una parte esencial del cuidado de la salud. Muchos medicamentos están diseñados para mantener condiciones clínicas estables a lo largo del tiempo. Cuando se interrumpen, incluso por pocos días, pueden producirse descompensaciones que aumentan el riesgo de hospitalizaciones, complicaciones cardiovasculares o alteraciones metabólicas.
Otro error frecuente es intentar compensar una dosis olvidada tomando una cantidad mayor posteriormente. Esta práctica puede incrementar el riesgo de efectos adversos y no siempre corrige adecuadamente la omisión. Ante cualquier duda, la recomendación es consultar a un profesional de la salud antes de realizar modificaciones por cuenta propia.
Planificar con anticipación puede marcar una gran diferencia. Llevar medicamentos suficientes para todo el viaje, usar alarmas o pastilleros y mantener una lista actualizada de los tratamientos son medidas simples que ayudan a evitar olvidos.
Las celebraciones son momentos para disfrutar y crear buenos recuerdos, pero también una oportunidad para recordar que cuidar nuestra salud es una responsabilidad permanente.

Por: Gonzalo Cruz
Académico Química y Farmacia, U. Andrés Bello, Viña del Mar

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